En Pasitos, hemos construido un proyecto pedagógico que bebe de fuentes como la pedagogía Waldorf, Montessori, Pikler y Reggio Emilia. El corazón de nuestro día a día es una educación respetuosa y consciente, guiada por los principios de la disciplina positiva.
El niño como centro: Para nosotros, cada niño es el arquitecto de su propio aprendizaje. Nuestra labor es observar, escuchar y partir de su curiosidad natural, de esas ganas innatas de tocar, probar y preguntar. Así, el conocimiento nace de la experiencia propia y se convierte en algo profundo y personal.
El vínculo, nuestra base: La seguridad emocional es el cimiento para crecer. Por eso, priorizamos crear lazos afectivos sólidos y un clima de confianza donde todas las emociones tienen cabida. Los niños se sienten escuchados y comprendidos, lo que les da la seguridad para explorar el mundo.
Acompañamiento respetuoso: Confiamos plenamente en la capacidad de cada niño. Nuestro rol es el de compañeros en su descubrimiento, ofreciendo presencia, amor y empatía mientras ellos experimentan y desarrollan su potencial a su propio ritmo.
Autonomía y aprendizaje: Fomentamos su independencia respetando su proceso individual. Los "ensayos" y los "errores" son, para nosotros, pasos valiosísimos en el camino del aprendizaje. Celebramos el esfuerzo tanto como el resultado, porque cada intento les acerca a un nuevo logro.
El poder del juego libre: Reservamos un espacio esencial para el juego no dirigido. Es su lenguaje universal, la herramienta con la que comprenden el mundo, practican roles sociales, gestionan sus emociones, dan rienda suelta a su creatividad y expresan su mundo interior. En Pasitos, jugar es algo muy valioso.